El día 25 de noviembre se celebra el Día Internacional Contra la Violencia en las Mujeres. ¡Estupendo! No tardaremos en inventar el Día Internacional Contra la Violencia hacia los Hijos de Mujeres Separadas, ¿por qué no?, total es un día al año en que sale nuestra rabia acumulada de tanto escuchar tanta violencia, tantas muertes, tanta agresividad física y psicológica… Es un día de actos públicos donde denuncia todo tipo de gente, incluidos los que permiten que siga habiendo tantas agresiones. Ese día las mujeres maltratadas nos sentimos apoyadas y escuchadas. ¡Perfecto!. ¿Pero qué pasa el día 26 y 27 y 28 y todos los demás días que siguen? Pues que seguiremos igual. Seguirán retocando leyes, seguiremos escuchando horribles muertes de mujeres por sus parejas, seguirán abriendo centros para recuperar psicológicamente a las victimas, seguirán entrando y saliendo de la cárcel los maltratadores, seguirán dictando ordenes de alejamientos que a veces no cumplen, seguirán y seguirán y seguirán y seguiremos igual.
Aun cuando se haya roto definitivamente la pareja y existan hijos de por medio la violencia continua. Pero es un tipo de agresión más sutil, es una violencia psicológica que no solo la padece la mujer sino los hijos, que son en toda regla abandonados cuando ellos no tienen nada que ver en el conflicto de la pareja. Esto, los hombres no terminan de entenderlo, siguen tan obcecados en continuar haciendo daño que se olvidan que son padres y tienen la obligación de contribuir a la manutención de los hijos.
Quedamos pues, las mujeres en la más absoluta desprotección cuando los padres justifican el impago diciendo que se quedan en la indigencia si aporta parte de su sueldo para el mantenimiento de sus hijos. Evidentemente se denuncia cuando no cumple, pero la solución no es rápida y mientras tanto se vive en una completa situación de indefensión y carencia produciendo estados de ansiedad y sentimientos de discriminación, porque los hijos no tienen cubiertas sus necesidades básicas. Han de alimentarse de forma sana variando alimentos, han de vestirse y han de estudiar porque es lo que le corresponde, y divertirse ¿porque no? son sus derechos. Derecho a una vida digna y al desarrollo de sus capacidades. Los hijos son castigados gratuitamente no tan solo por el padre sino también por la lentitud de la justicia.
¿Como es que no se les ocurre a los creadores de tantas normas y leyes medidas más rápidas, más contundentes para evitar este tipo de situaciones? ¿Porque si al hacer un juicio rápido por agresión no se obliga en ese momento a cumplir con la manutención de los hijos? Nos evitaríamos las madres situaciones violentas cuando tenemos que ir pidiendo y reclamando continuamente los derechos de nuestros hijos. Se evitarían nuestros hijos parte de ese sentimiento de abandono.
La violencia continúa y continuará mientras algunos hombres no sean capaces de liberarse de sus complejos de supermachos y utilicen únicamente la fuerza bruta para defenderse.
De todas formas es de agradecer que al menos por un día nos pongamos todas de acuerdo a ver si de una vez se escuchan todas las denuncias que tenemos en los juzgados.
Pepa Muñoz
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