CENSURA EN L’ INFORMATIU. CASO CERRADO (por mi parte)
Apuntaba el pasado 1 de abril en este mismo medio, como se me había tratado en un caso que había denunciado al Síndic de Greuges (S.G.) y prometí posteriormente explicar mi visión de como se había llegado a la zafiedad periodística que ostenta hoy L’Informatiu. Lo hago ahora pues quiero demostrar que no es cierto lo que dijeron en L’I 419 de que “el Síndic ens dona la raó: en cap moment s’ha censurat”.
Hagamos un poco de historia: En mayo 2008, algunos abonados de la piscina firmamos un escrito reivindicativo que yo encabecé, no en nombre propio sino en el de todos, se me contestó exclusivamente, anónima y públicamente a mí, en L’I 389: Como dejé bien patente, con pruebas que nadie ha sido aún capaz de rebatirme, el texto era incierto y falso. Además pretendió ser graciosillo pues se despedía con esta maravilla que nada tenía que ver con el tema tratado: “En cas que tingui problemas per nedar s’hauria d’adreçar al socorrista que és qui li podrá recomanar com pot millorar el seu nivell o adreçar-lo a un carril més lent”.
Pretendí ejercer el derecho de réplica en un escrito en el que después de desmontar una por una todas las falsedades expresadas, decía textualmente, refiriéndome a ese párrafo del socorrista: “Respecto al último párrafo, solo reflexionar si se puede ser satírico con un intelecto limitado y es que cuando un patoso pretende ser graciosos se convierte en patético”
La Cap de comunicació, convirtió en culpable al inocente, me pasó de ofendido a ofensor y ha usado de todos sus medios para censurar mi réplica a un insultador anónimo que después se descubrió era el actual regidor de deportes.
No se puede definir como ofensivo un escrito, dejando éste al margen de las circunstancias en que se escribió y sacándolo de contexto. Se dijo que lo del “intelecto limitado” era ofensivo, lo que objetivamente es falso, ni era prescindible para el concepto que yo deseaba expresar. Ni la Constitución ni el Estatut, prohíben el uso de expresiones hirientes, molestas o desagradables y por consiguiente si el regidor de deportes usó ese tipo de palabras para expresar una idea a un ciudadano, no comprendo porqué no se considera lícito que yo las use también por mucho que aquel se ofenda. Lo más grave es que se quiera desconocer que el límite es más amplio cuando estas palabras se dirigen a quien ejerce una actividad pública que debería estar sometido a un control más riguroso de sus actos. En un sistema democrático el sujetarse a esta regla es condición indispensable a asumir cuando se acepta una Regidoría. La Cap de Comunicació debería tener claro que alcalde y regidores deben aceptar las críticas ciudadanas. Además cuando como en mi caso no me dirigí a una persona en concreto sino a alguien que no se había identificado, a una institución en suma, ésta no disfruta del atributo del honor, exclusivo de la persona, es decir, en este caso el ciudadano Arbizu que sí fue insultado públicamente. Por tanto si la expresión molestó, se tenía que ser lo suficiente profesional` para discernir que la misma no se refería a una persona concreta, ni a su vida privada sino a una actuación publica y oficial, que estaba amparado por la libertad de expresión.
La técnica, a quien de entrada no le gustó mi escrito, aceptó mi sugerencia de consultar al alcalde la conveniencia o no de la publicación. A menos que me mintiera me dijo que éste no puso ninguna objeción. No le debió ser suficiente pues lo sometió al Consell de Redacció y al Consell Municipal de Mitjans de Comunicació a quienes presentó el escrito fuera de su contexto, sin explicar como y porqué lo había escrito. Éstos votaron en contra de la publicación.
A partir de ahí mi denuncia al S.G.. Finalmente, tras tanta polémica, en un documento de texto idéntico dirigido al ayuntamiento y a mí llegó su resolución que DIÓ Y QUITÓ LA RAZÓN A AMBAS PARTES y no solo a ellos.
El S.G. partía en su resolución de una confusión. Creía que me habían negado la publicación de un tercer escrito cuando no se me había publicado en L’I ni tan siquiera un primero. El ayuntamiento ha obrado con una evidente mala fe cuando no ha sido capaz de rectificar ante el S.G. ésta apreciación errónea que conocieron y que fue básica para no fallar a mi favor...
Fue entonces cuando la Cap envió un escrito a los grupos municipales en los que reprodujo solo una parte del escrito recibido del S.G., aquella que interesaba a sus intereses, en la que dice: “El Sindic resol que no observa actuació irregular per part de l’Ajuntament. Us trascric els dos darrres paràgrafs de la resposta:”
Tiene tal falta de rigor que, sabiendo que NO ME HA PERMITIDO PUBLICAR NINGUN ESCRITO DE RESPUESTA se atreve a reproducir eso que, repito, el S.G. manifestó equivocadamente “després es va publicar un altre escrit vostre crític amb l’actuació municipal a la que vau cualificar de censura del dret d’expressió”
En cambio no trascribe ese otro de los DOCE párrafos (y no solo dos) que contiene la carta y que dice refiriéndose a “les expressions insultants”: “aquestes són perfectament evitables, resulten desafortunades i no aporten informació ni dades…..” Queda claro que pluraliza pues se refiere a las expresiones de las dos partes y no solo a la mía. Me adelanto a señalar que al final de su escrito, ofrecía la posibilidad de consultar en Alcaldía la totalidad del texto. Todo un detalle ¿no?
Vista la interpretación que el S.G. dio a las pruebas con que se defendió el ayuntamiento prosiguió el debate, ya que yo no podía dar por cerrada una resolución adoptada como consecuencia de unas alegaciones equivocadas y he cursado dos recursos posteriores que no se me han aceptado pues el reglamento del S.G. indica que sus resoluciones no pueden impugnarse. Me queda acudir a los tribunales y esta es la gran cuestión que debiera hacer reflexionar y llevarnos a cambios de actitud
Después he intentado comunicarme por e-mail con todos los grupos municipales y los miembros del Consell Mitjans Com. Solo la Plataforma me atendió puntualmente y ha reivindicado el tema públicamente. ERC a quienes imputo responsabilidad en todo esto pues forman parte del equipo de gobierno, aunque tarde, me ha dicho que luchan mucho al respecto. Mi postura la conocen bien pues con ellos luché en la anterior legislatura por esta causa y es que en política es muy importante la complicidad y si se tiene la sensación de que tus expectativas dejan de coincidir o los otros no quieren tu compromiso….resulta incómodo, la verdad. El silencio de CiU, lo entiendo como puramente alimenticio, ayer fueron cómplices del anterior equipo de gobierno, hoy lo son de éste y tiro porqué me toca. De ICV en el pecado lleva su penitencia, y del PP ¿Hay alguien ahí? Todo esto ayuda a explicar la desafección que nos invade.
La decepción es otra enseñanza de estas acciones. Todo el entusiasmo que tuvimos algunos en el cambio de alcaldía, la ilusión que nos hizo, no el tripartito sino que ICV dejara el sillón……, la verdad es que algo falla pues esto no funciona.
¿Ha quedado claro á quien dio la razón el Síndic, quien es más ofensivo si el ayuntamiento o este ciudadano? ¿Se ha entendido lo que decía en mis otros escritos sobre los asesores? Es una pena que tenga que acudir a un medio privado, que llega a una escasa cantidad de personas, pero es igual, me he enfrentado al gigante. Yo me retiro cansado, asqueado pero feliz, me siento a gusto conmigo mismo, duermo tranquilo…. No voy a hablar más (creo) del tema…
Derivo la presente al alcalde y a los grupos políticos. Me gustaría lo hicieran llegar al Consell de Redacció y al de Mitjans de Comunicación y pido a todos que reflexionen. Ya sé que es periodismo-ficción esperar que esto se publicase en L’I y por ello también pido que no se utilice el mismo para responderme. Es una cuestión de igualdad, justicia, etc. Ah se me olvidaba, yo me identifico con nombre y apellidos, al final de la presente tienen mi e-mail donde pueden rebatirme cuanto quieran. Desde el respeto, ese que algunos piensan que pueden exigir solo por haber ido a la universidad o por el cargo que les han dado, las urnas o algún dedo amigo, quedo a su disposición. El respeto no se exige amigas y amigos, se gana en el día a día.
José Arbizu |